Güirá Oga
– UW en Iguazú
Alejándonos unos días para rodearnos de la vegetación y acercándonos al entorno que más nos inspira que es el de viaje, nos dimos el gusto de darle nacimiento a esta cápsula desde las cataratas del Iguazú, en Misiones, Argentina.

Renovando Aires.
Bajo el lente de @tobi_gomez, nos sumergimos en los aires densos de las tierras Guaraníes. Viajamos para conocer, y desde el conocer intentamos hacerlos viajar. Desde la fotografía y los relatos, con la intención de compartir aunque sea un sustrato de lo que vivimos en cada viaje.

A través de las palabras de Tobías vamos a ir recorriendo las sensaciones que dejó esta visita de aires selváticos.

¿De qué se trata para vos este destino?
– «El viaje es hacia las cataratas, obviamente en búsqueda de una de las 7 maravillas del mundo, pero a mí me gusta lo que pasa desde atrás de la cámara…

…desde la constante bardeada de sonidos de la fauna del lugar, respirar ese aire espeso y fogoso, bueno… es una experiencia que te recorre el cuerpo.»


La leyenda de Iguazú.
¿Alguna vez se preguntaron qué sentido le habrá dado la primera persona que se encontró con este lugar? Nosotros nos hacemos ese tipo de preguntas.
Por suerte nuestro viajero nos trajo una respuesta:

– «Sobre el nombre «Yguasu» que los guaraníes dieron a las cataratas, existe una leyenda guaraní que cuenta sobre el origen de estas cataratas – «La leyenda de Naipí y Tarobá».

En esta leyenda, Naipí era una hermosa joven guaraní que estaba destinada a casarse con un dios serpiente llamado M'Boi. Sin embargo, Naipí se enamoró de Tarobá, un joven guerrero, y decidieron huir juntos en una canoa por el río Iguazú.

Cuando M'Boi se enteró de esto, se enfureció y cortó el río creando las cataratas, con la intención de destruir a Naipí y Tarobá. Naipí fue condenada a caer eternamente en las cataratas y convertirse en una sirena de las aguas.»
Exposición UV.
¿En cuanto a la fotografía, qué propuso este destino?
– «Nos tocaron todos días de puro sol, un lujo para recorrer las cataratas…


… y un lindo desafío para jugar con los contrastes.»




Colores y huellas.

Huellas… humanas. Más que nada. Esa es la contracara a la que nuestro viajero se resiste a darle la espalda:


La «cara B» que parece ser inevitable a la hora de comentar sobre el entorno que rodea este lugar, es fruto del impacto que genera una maravilla del mundo desde el Turismo… como también el desarrollo de un asentamiento humano que lleva centenares de años.
– «Es una lástima, pero es parte de la realidad que vivió este paraíso. El 90% de la selva fue consumida por el desarrollo de la sociedad humana. Flora y Fauna; todo tipo de especies en peligro de extinción – si no extintas –.»

Hace 500 años se «descubría» este lugar para los Europeos, pero ya había asentamientos guaraníes en plena expansión agrícola.
Y hace poco más de 100 años con el asentamiento Misionero empezó el proceso de globalización, de turismo. Esto trajo más velocidad al avance de la huella humana.

– «Hay un trabajo de reconstrucción de hábitat. Se realizan rescates de animales que componen la Fauna local. Son casos de pájaros, coatíes, tortugas, etc… que fueron mascotizados, en otras palabras comercializados.»
Objetivo Alcanzado.
En resumen, el viaje siempre es 360° para nosotros, y es importante para nosotros compartirles lo que vivimos en esta versión de nuestras vidas.
Por hoy ya compartimos nuestro mensaje, les dejamos un poco de lo que son estas bombas para que chusmees…





